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Vómitos

Vomiting (Spanish)

¿Qué son los vómitos?

Los vómitos se producen cuando contracciones muy fuertes en el estómago fuerzan una gran parte del contenido del mismo a volver a subir por el esófago y a salir por la boca o la nariz. Generalmente los causa un trastorno menor.

No es lo mismo que la regurgitación. La regurgitación es el ascenso sin esfuerzo de una pequeña cantidad de alimento o de líquido. El alimento sube por el esófago hasta llegar a la boca. La regurgitación es muy frecuente en bebés. No es peligrosa.

Los vómitos pueden agravarse si su niño pierde mucho líquido. Cuando hay muy poco líquido en el organismo, se produce la deshidratación.

Para obtener más información, sírvase consultar Deshidratación.

Causas de los vómitos

La causa más frecuente es una infección viral denominada gastroenteritis (“virus estomacal”). La infección irrita el estómago y el sistema digestivo. Los niños que sufren vómitos debido a una gastroenteritis, también pueden tener diarrea.

Entre otras causas de los vómitos se cuentan las cefaleas (dolor de cabeza) o lesiones en la cabeza, infecciones del tracto urinario, obstrucciones en el tracto intestinal, episodios de tos, alergias alimentarias e intoxicación alimentaria. Los medicamentos, y otras sustancias como el alcohol, también pueden irritar el estómago y causar vómitos.

Si su hijo tiene vómitos severos o que no disminuyen, visite a un profesional de la salud.

¿Cuánto tiempo durarán los vómitos?

La gastroenteritis viral generalmente comienza con vómitos y en algunos casos, fiebre. Los vómitos por lo general duran sólo 1 ó 2 días, pero pueden durar más tiempo.

Es común que un niño tenga diarrea al mismo tiempo o después de vomitar. Los vómitos y la diarrea no suelen durar más de una semana.

El cuidado de su niño en casa

Ofrézcale de beber a su niño líquidos claros. Va a necesitar reponer el agua y las sales que perdió a causa de los vómitos.

Si su bebé es lactante, continúe amamantándolo, o bien utilice el biberón para ofrecerle leche materna extraída.

A los bebés y niños que no se alimenten a pecho, ofrézcales líquidos claros cuando haya pasado una hora desde la última vez que hayan vomitado. También puede darle a su niño solución de rehidratación oral. Esto repondrá el agua, el azúcar y las sales que su niño necesita.

Si no está deshidratado y ha pasado al menos una hora desde la última vez que vomitó, puede beber lo que quiera. Incluso leche. Ofrézcale gradualmente más alimentos sólidos.

Si su niño está deshidratado, ofrézcale solución de rehidratación oral.

Leche materna para bebés alimentados a pecho

Los bebés alimentados a pecho deben continuar tomando leche materna. Pueden tomarla del pecho o extraída con anterioridad. Si su bebé vomita después de alimentarse, o lo hace con mucha frecuencia, continúe dándole el pecho. Hágalo en cantidades menores y con más frecuencia.

Si está amamantando y su bebé no toma la cantidad habitual, es posible que necesite extraer la leche.

Si el bebé tiene sed luego de beber la leche materna, o si sigue vomitando, puede ofrecerle solución de rehidratación oral. Ofrézcale la rehidratación oral como se describe a continuación. Continúe amamantándolo o extraiga la leche de su pecho.

Si el niño orina (hace pis) con menos frecuencia, y no está segura de estar produciendo la cantidad de leche suficiente, ofrézcale solución de rehidratación oral entre las comidas. No le ofrezca té ni agua a los bebés que puedan estar deshidratados.

Consulte al médico si piensa que su bebé se está deshidratando.

Soluciones de rehidratación oral

Si su niño parece estar deshidratado (tiene la boca seca, está menos activo, orina con menos frecuencia) ofrézcale solución de rehidratación oral. Esta solución repondrá el agua, el azúcar y las sales que su niño necesita.

Ejemplos de soluciones de rehidratación oral son Pedialyte, Enfalyte o solución electrolítica pediátrica. También se consiguen marcas genéricas que son igualmente efectivas. Las soluciones de rehidratación oral se consiguen en la mayoría de las tiendas de comestibles y en las farmacias. No se recomiendan las soluciones caseras porque, si contienen una cantidad de sal mayor o menor a la necesaria, pueden causar problemas serios.

Utilice una cucharita, una jeringa o un gotero medicinal. También puede utilizar un biberón o una taza.

Ofrézcale al niño una pequeña cantidad de solución (5 ml o 1 cucharadita para comenzar) cada 2 a 3 minutos. Si la acepta y la bebe, aumente gradualmente la cantidad. Aumente la cantidad hasta un máximo de 30 ml (1 onza) cada 5 minutos. No le ofrezca más de 30 ml (1 onza) por vez. Haga que su niño beba lentamente. Beber rápido le puede causar vómitos.

Si su niño continúa vomitando, siga dándole solución de rehidratación oral de a 1 cucharadita (5 ml) a la vez. Si su niño sigue vomitando, no significa que la solución de rehidratación oral no haga efecto. El azúcar, las sales y el líquido que hay en la solución aún así se van absorbiendo.

Alternativas a la solución de rehidratación oral común

Algunos niños pueden rechazar el sabor salado de la solución de rehidratación oral.

Si su niño no quiere tomar la solución de rehidratación oral, trate de ofrecérsela fría. En el mercado puede encontrar solución de rehidratación congelada (“freezie”) y en forma de chupetines helados (“popsicle”). También puede tratar de cambiar la marca o el sabor. Si su niño aún se rehúsa, pruebe lo siguiente:

  • Mezcle jugo con la solución de rehidratación oral. Use 1 parte de jugo por cada 2 partes de solución de rehidratación oral.
  • Ofrézcale al niño una bebida electrolítica deportiva como Gatorade. Se consiguen en las tiendas de comestibles. Estas bebidas no contienen lo mismo que la solución de rehidratación oral, pero contienen más electrolitos que el jugo o las gaseosas.

Evite las bebidas azucaradas

La mayoría de los jugos contienen gran cantidad de azúcar, y esto puede empeorar la diarrea. Si su niño tiene mucha diarrea, no le dé jugo ni otras bebidas azucaradas.

Ofrézcale comida

El niño debe tratar de alimentarse de manera normal, aún cuando sufra gastroenteritis. Una buena nutrición es importante para ayudarlo a sentirse mejor. A menos que los vómitos sean muy frecuentes, ofrézcale al niño alimentos con los que está familiarizado. Muchos niños prefieren alimentos simples cuando han estado vomitando. Es importante ser flexible y ofrecerle algo que quiera comer. Ofrézcale alimentos como galletas, cereales, pan, arroz, sopa, frutas, vegetales y carne. Si el niño tiene diarrea, evite darle alimentos muy azucarados.

La leche proporciona una buena nutrición. La mayoría de los niños que están vomitando pueden seguir tomando leche. Si observa que su niño tiene más vómitos o diarrea cuando ingiere leche, trate de darle leche sin lactosa. Si no le da leche, asegúrese de ofrecerle otras opciones saludables.

Medicamentos

Si su niño tiene fiebre y está incómodo, adminístrele acetaminofeno (Tylenol, Tempra u otras marcas) o ibuprofeno (Advil, Motrin u otras marcas).

Si su niño toma medicamentos de venta bajo receta y no los tolera durante esta enfermedad, comuníquese con el pediatra.

Los medicamentos disponibles de venta libre (como el Gravol y otras marcas) no siempre son útiles. En algunos casos pueden causar somnolencia, lo cual dificulta la rehidratación oral. En algunos casos de vómitos persistentes, el médico podrá prescribir un medicamento antiemético (antivomitivo) como el ondansetrón. El ondansetrón se administra en una dosis única.

Cómo mantener sano al resto de la familia

Asegúrese de lavarse las manos y las de su niño con frecuencia. Esto es muy importante después de ir al baño o cambiarle el pañal a su niño Esto ayudará a evitar la propagación de la enfermedad al resto de la familia.

Cuándo es conveniente solicitar asistencia médica

Lleve a su niño al servicio de urgencias más cercano o, si es necesario, llame al 911 si:

  • ha recibido un golpe en la cabeza, o pudo estar expuesto a algún elemento tóxico;
  • parece estar muy deshidratado (no ha orinado durante 8 horas, tiene la boca muy seca, no tiene lágrimas y su nivel de energía está bajo);
  • el vómito es de color verde, sanguinolento o marrón oscuro (del color del café).
  • tiene fuerte dolor de estómago (vientre), o el dolor empeora;
  • tiene dificultad para respirar;
  • tiene un fuerte dolor de cabeza o le duele el cuello;
  • tiene la piel fría o de un color inusual;
  • está muy fatigado o tiene dificultad para despertarse;
  • aparenta estar muy enfermo.

Comuníquese con el pediatra si:

  • piensa que el niño podría estar deshidratado;
  • los vómitos duran más de 24 horas si el niño tiene menos de 2 años;
  • los vómitos duran más de 48 horas si el niño tiene más de 2 años;
  • la fiebre del niño dura más de 3 días;
  • los vómitos se producen más de una vez al mes, o generalmente de noche o temprano por la mañana;
  • usted tiene otras preguntas o inquietudes.

Puntos clave

  • Los vómitos se producen a causa de una irritación del estómago y del sistema digestivo debido a una infección viral denominada gastroenteritis (“virus estomacal”).
  • Los vómitos generalmente duran sólo uno o dos días, pero pueden durar más tiempo.
  • Los bebés alimentados a pecho deben continuar tomando leche materna.
  • Ofrézcale a su niño solución de rehidratación oral y otros líquidos claros. Evite darle bebidas azucaradas.
  • Lávese bien las manos y las de su niño.
  • Consulte con su médico si su niño parece estar deshidratado.

Janine A. Flanagan, HBArtsSc, MD, FRCPC

Jennifer Thull-Freedman, MD, MSc, FAAP (PEM)

11/17/2009




Notes: